.
martes, 3 de marzo de 2009
Era un callejero con el sol a cuestas
Fiel
a su destino y a su parecer
Sin tener horario para hacer la siesta Y rendirle cuantas al amanecer
Era
nuestro perro y
era la ternura
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario